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Cómo agrandar el pene: 6 formas de hacerlo

El tamaño del pene es un pensamiento recurrente en muchos hombres que consideran que no cumplen con los estándares propuestos por la publicidad o el cine para adultos. Sin embargo, muchos hombres cuentan con medidas que están bajo la norma.

El tamaño promedio del pene en erección se encuentra entre los 12 a 18 cm, en promedio; mientras que, en flaccidez, va desde los 5 a los 12 cm. Se considera que se sufre de un micropene cuando éste mide en erección menos de 7 cm.

Si deseas hacer hacerlo crecer unos cuantos centímetros más, puedes revisar las formas más usadas:

Jelking

El jelking es un ejercicio que se hace de manera manual y natural para alagar el pene, por lo cual, tiene pocos o nulos riesgos. Consiste en sostener el pene aproximadamente 1 cm por debajo del glande y después estirar hacia delante con fuerza y dejar en esa posición durante 30 segundos, se repite tomando en pene hacia arriba, abajo y a los lados para así estirar los tejidos del pene y aumentar su tamaño.

Esta técnica debe ser realizada con cuidado ya que puede provocar irritación o dolor.

Dispositivos de tracción

Son dispositivos que se colocan en la base del pene y lo estiran con la finalidad de modificar su largo, pero no su ancho. Se cree en que en el mediano o largo plazo tienen resultados, pero no existen estudios concretos que informen sobre ello.

Bombas de vacío

Son dispositivos que hacen que la sangre se acumule en el pene, haciendo que se hinche y dándole un aspecto más grande. Las bombas de vacío son comúnmente usadas en casos de disfunción eréctil, pero sus resultados visuales las hacen aptas para aquella persona que busque alargar y engrosar su pene por un tiempo determinado.

Hay que resaltar que no se debe dejar por mucho tiempo que la sangre se centre en el pene, ya que puede causar daños irreversibles a los tejidos.

Cremas y medicamentos

Muchas cremas y fármacos se promocionan como la solución definitiva al tamaño del pene. Su acción consiste en dilatar los vasos sanguíneos y así aumentar la cantidad de sangre que ahí se acumula. Por ende, se obtienen erecciones más fuertes, pero no agrandan el pene de ninguna manera.

Las hormonas o químicos que contienen estas cremas o medicamentos pueden tener efectos secundarios graves.

Método quirúrgico

A la cirugía para alargar el pene se le llama faloplastia. Esta operación consiste en cortar un ligamento suspensorio que se encuentra en la base del pene, extrayendo parte del órgano que se encuentra escondido bajo la piel. Para cubrir la parte que se extrajo, se toma piel del abdomen. En algunas ocasiones, también se succiona la grasa del hueso púbico para hacerlo ver más grande.

Cabe resaltar que la faloplastia sólo tiene un efecto visual del pene en reposo, no cambia su tamaño en erección.

Este método se emplea en casos específicos de micropene o alguna reconstrucción por algún mal congénito o accidente.

Aumento de grosor

Para aumentar el diámetro del pene, los médicos han establecido la inyección de grasa en el cuerpo del pene. La grasa se obtiene de alguna parte abundante del cuerpo y se coloca con cuidado, sin embargo, la grasa puede ser reabsorbida y generar malformaciones en el pene.

Asimismo, se pueden injertar tejidos vivos de otra parte del cuerpo del paciente en el pene, ofreciendo el aumento de diámetro.

Por último, se puede recurrir a la colocación de una prótesis o implante inflable, aunque esta técnica se usa especialmente para cirugías de reconstrucción.

Riesgos

Se debe considerar que estás técnicas o métodos se deben realizar son sumo cuidado, ya que se pueden desgarrar los tejidos y generar complicaciones en los nervios, reduciendo sensibilidad o provocando problemas de erección.

Asimismo, si se experimenta dolor, moretones, entumecimiento, picazón, manchas rojas o alguna otra señal anormal, se debe dejar de practicar el ejercicio o método y acudir de inmediato con el médico especialista.